domingo, 6 de julio de 2008

El ritmo de las balas, sigue marcando el compás


El viernes suena el teléfono, atiende mi vieja, y enseguida se larga a llorar. Lo que escuché de lejos fue “te robaron, estás bien, estás bien???”, y lloraba.

Mi cabeza se fue dos años atrás. Aquella tarde que llamó mi hermana y entre llantos me decía “nos acaban de robar y casi nos matan”.

Esa vez eran 5 los tipos, armados. Entraron al negocio a las 18 horas, estaban mis dos sobrinos ( que tenían 9 y 7 años), habían clientes, mi cuñado, y mi hermana.

El relato aquel día fue que un cliente ni bien vio entrar a los chorros, agarró a mi sobrino, y se lo llevó al fondo del local. El más grande, se escondió debajo de una góndola. Mi hermana que estaba en el baño, lo que escuchó fueron tiros. Cinco. Mi cuñado que tiene complejo de Mc. Giver se puso a forcejear con los tipos, uno de los tipos le decía “mátalo, mátalo”.

Se llevaron la plata, y se fueron... Nadie salió herido.

Y eso fue todo lo que se pasó por mi cabeza.

Esta vez los tipos eran tres.

Entraron al negocio dando un portazo, y les gritaron que se tiraran al piso. Armados.

Mi sobrino grande se había ido hacía unos minutos, y el chico estaba dando unas vueltas con el padre. Estaba mi hermana con los empleados, y clientes.

“Si suena un teléfono los mato”. Gritaba uno. Mi hermana en el piso, sentía que le caminaban por arriba. Le dieron una patada en el brazo que tiene un hematoma. Dice que era todo silencio, los pasos de los tipos, y la voz de la empleada que les daba la plata. A uno de los empleados lo arrastraron hasta el baño. A algunos clientes le robaron las pertenencias.

Y se fueron.

Obviamente que lo que menos importa en estos casos es lo que te roban. El momento de mierda y las cosas que a uno se le cruzan por la cabeza, no te los sacás más.

Luego al otro día llamaron para avisarle que había habido un tiroteo, que fuera a reconocer las pertenencias.

La acompañé, allá estuvimos como una hora y media... Me dio tanto asco las cosas que llevaban en la mochila los hijos de puta estos. Los pasamontañas, los elementos para abrir las puertas de los autos, agh....

La mayoría de las cosas las pudo recuperar.

Vimos las fotos de los tipos, y los pudo reconocer. Son los mismos que se tirotearon el la whiskería esa noche:

http://www.larepublica.com.uy/justicia/318652-balacera-en-whiskeria-del-buceo-tres-policias-heridos

Agradezco que mi cuñado no haya estado, porque él por defender lo suyo, no mide las consecuencias, y se pone a encarar a esta gente.

Estos no eran los típicos chorritos drogados, que te afanan por pasta base. Estos eran hombres grandes, corpulentos, dispuestos a todo.



Gracias Daisy por hablar de sensación térmica. A ver si te dejas de tratar las varices en el hospital policial (que no te corresponde!!!!) y te ponés a laburar!!!!

7 ohmmm:

Ana dijo...

Bueno... acá está pasando lo mismo TODOS los días, a cualquier hora y en cualquier barrio. Un garrón...

GaTo Y RenGo dijo...

Ya nadie esta ajeno a estas cosas, todos tenemos una historia para contar con algo así q nos paso a nosotros o algún ser querido, la verdad q la calle estar horrible, ya no hay barrios ni horas seguras, te matan por 20 pesos y no les importa nada, la inseguridad es uno de nuestros problemas principales pero no c que pasa q no todos lo aceptan o no lo quieren ver, que suerte q no le paso nada a tu gente y empleados, vamo arriba
saludos!

L! dijo...

qeu feo!!!... es triste que haya gente con falta de amor a la vida, y crean que se llevan el mundo por delante....


besoss!!

La Ciudadana dijo...

No se si tu cuñado tiene complejo de McGyver.
Nunca sabemos realmente cómo vamos a reaccionar.

El otro día vi por TV que a una actriz en Buenos Aires, le arrebataron la cartera a las 3 de la tarde la mujer, de complexión pequeña, siguió al chorro, lo agarró en el auto y lo golpeó.

Es parte de la reacción humana, uno no mide las consecuencias.

A mi se me metió medio tipo adentro del auto para robarme la billetera, donde tenía dinero que nunca tengo, más todos mis documentos y los de mi hija menor. Estaba con mis dos hijas esperando a mi esposo.

Ni lo pensé, me tiré del auto y salí corriendo atrás del chorro, si lo agarro, lo mato. El tipo tenía una bicicleta y se fue.
Después me puse a pensar que dejé a mis hijas solas en el auto, con las llaves puestas, el auto abierto, y me fui atrás de un tipo que no tenía nada que perder, pero esto fue después, en el momento la indignación pudo más.

Me alegra que todo se haya reducido a pérdidas materiales, es como dicen en otro post, ya uno se resigna a esto.

ladriana dijo...

que momento!
sin palabras, espero tu flia. esté bien ahora, más allá del susto.
abrazo

mybabies dijo...

Te digo la verdad?
Pensé que esas cosas pasaban solamente acá.
Ese instante en que se te paraliza la vida es terrible.
Por suerte no fué nada.
En estos casos lo peor que podés hacer es reaccionar.....

Jean dijo...

No sabés cuánto me alegro que no les haya pasado nada!!!! Como bien decís, lo material se recupera... o quizás no, aunque eso es lo de menos. Porque lo peor es esa sensación de mierda que te queda, es impotencia que se siente de no poder hacer absolutamente nada! Y por desgracia esto no es algo que solamente esté ocurriendo en tal o cual lado... es lo que está apsando en todo el mundo, que ha enloquecido de tal manera, que no importa a quién haya que matar si se quiere tener lo que tiene esa persona. Un beso grande!!!